Continúa el conflicto en el puerto y terminan siendo todos víctimas, especialmente los trabajdores por culpa de aquellos pocos que tienen la plata y aquellos otros que la quieren toda. Ayer balearon a un manifestante.

Luciana Salazar quiere ser presidente... y ya lanzó la campaña. Un adelanto de sus propuestas: quiere de ministro de cultura a Charly y de deporte a la Hiena Barrios.
Él 24, ella 82: se casaron.
"Frente a los prejuicios que pudieran surgir por esta unión, Waveqche afirmó que "lo que digan los demás no me interesa" y agregó que siempre le gustaron "las mujeres maduras". También descartó que pudiera haber un interés material detrás del matrimonio: "Si quisiera algo material de ella ya lo tendría", y contó que la mujer ya le cedió todos sus bienes a través de una donación. Adelfa es soltera y no tiene hijos. "No tiene a nadie, el único familiar ahora soy yo", concluyó el joven." [Clarín, 28-09]
Algo personal [J.M. Serrat]
Probablemente en su pueblo se les recordará
como a cachorros de buenas personas
que hurtaban flores para regalar a su mamá
y daban de comer a las palomas.
Probablemente que todo éso debe ser verdad,
aunque es más turbio cómo y de qué manera
llegaron esos individuos a ser lo que son,
ni a quién sirven cuando alzan las banderas.
Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones;
tienen doble vida, son sicarios del mal,
y entre esos tipos y yo hay algo personal.
Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad
viajan de incógnito en autos blindados
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,
a colgar en las escuelas su retrato.
Se gastan más de lo que tienen en coleccionar
espías, listas negras y arsenales;
resulta bochornoso verles fanfarronear
a ver quién es el que la tiene más grande.
Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz
y juegan con cosas que no tienen repuesto;
la culpa es del otro si algo les sale mal;
entre esos tipos y yo hay algo personal.
Y como tienen la cosa, nada tienen que perder.
Pulsan la alarma y rompen promesas,
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer,
nos ponen al pistola en la cabeza.
Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar
van a cagar a casa de otra gente,
y experimentan nuevos métodos de masacrar,
sofisticados y a la vez convincentes.
No conocen ni a su padre cuando pierden el control,
ni recuerdan que en el mundo hay niños;
nos niegan a todos el pan y la sal;
entre esos tipos y yo hay algo personal.
Pero éso sí, los sicarios no pierden ocasión
en declarar públicamente su empeño
en propiciar un día, luego de franca distensión
que les permita hallar un marco previo
que garantice unas premisas mínimas
que contribuyan a crear los resortes
que impulsen un punto de partida sólido y capaz
de este a oeste y de sur a norte
donde establecer las bases de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
un hermoso futuro de amor y paz.