
Considerando que este blog se llama "El país de nunca jamás", inspirado obviamente en la
novela de Peter Pan, he decidido dedicarle a esta un post que me parece necesario y, además, tarea agradable.
Lo que me interesa aquí, además de hacer explícito mi problema psicólogico de representación con el amigo Peter por mi resistencia a la adultez, es reivindicar la historia de Peter Pan, darle el estatuto que merece y sacarla de esa subestimación en la que la hicieron caer diferentes factores.
Peter Pan es efectivamente una novela, una muy buena novela. Fue originariamente una obra teatral del escritor escocés James Matthew Barrie quién se inspiró [según algunas teorías] en dos amigos y en uno de sus 9 hermanos, David, que murió a los 13 años [y parece que era el favorito de la madre]. En Wikipedia afirman también que, a causa de su dura infancia y los malos tratos de su padre, James padeció enanismo psicogénico: dejó de crecer y nunca desarrolló la pubertad. Alcanzó la edad adulta sin haber crecido más de 1,47 m. [supongo que en esa época no existía el tratamiento que hizo Messi para crecer]
Peter Pan se representó por primera vez el 27 de Diciembre de 1904 y de a
llí en más la historia fue retomada en gran cantidad de cuentos, películas, pinturas y mamarrachos. Y digo mamarrachos porque la historia original de Barrie ha sido totalmente manipulada, desfigurada y distorsionada por las producciones que no le pertenecen. Hace un año aproximadamente decidí comprarme el libro original, aprovechando la reedición por el boom de la segunda parte [después hablaré de ella] y me di cuenta que no conocía la verdadera historia de Peter Pan [y para desgracia de mis allegados, me di cuenta que me veía mucho más representada por Peter de lo que creía]. Ese simple cuentito del niño que se pega la sombra a los pies, que tiene una amiga hada y vive en Nunca Jamás con los niños perdidos, tiene en las palabras de su autor original un valor mucho más profundo [al menos en las palabras de la traducción a la que accedí que, según la señora librera que me la vendió era muy buena y había sido especialmente trabajada para su fidelidad].
En la historia de Peter se ve una sociedad enmarcada por un clima de guerra [mis escasos conocimientos históricos me hacen pensar en la gestación de la primera guerra mundial], una familia pobre: un padre distante y una madre comprensiva, un mundo imaginario, un pensamiento infantil-adulto, una solución utópica. Pero más allá de todo esto, Peter Pan merece ser leída por sus grandes descripciones, su estilo literario, su capacidad de invención, su estética que crea un mundo alternativo donde ningún detalle se escapa.
No sé si habrán visto alguna vez un mapa de la mente de una persona. Los médicos a veces dibujan mapas de otras partes de su cuerpo, y su propio mapa puede resultar muy interesante, pero habría que verlos intentando dibujar el mapa de la mente de un niño, que no sólo está en desorden, sino que no para de dar vueltas. Se ven líneas en zigzag, como las que dibujan los médicos en una ficha cuando alguien tiene fiebre; estas líneas deben de ser las carreteras de la isla, puesto que el País de Nunca Jamás es siempre más o menos una isla, con sorprendentes manchas de color aquí y allá; y arrecifes de coral y naves que parecen volar a lo lejos; y salvajes y guaridas solitarias; y gnomos que son casi todos sastres, y cuevas por las que pasa un río; y príncipes con seis hermanos mayores; y una cabaña a punto de desmoronarse; y una anciana muy pequeña con la nariz torcida. Sería un mapa muy sencillo si sólo hubiera esto; pero también tenemos el primer día de colegio, la religión, los padres, el estanque redondo, el punto de aguja, los asesintados, los ahorcados, los verbos que rigen dativo, el día del postre de chocolate, el día en que nos ponen tirantes, las sonrisas obligadas, los tres peniques por arrancarnos un diente nostoros solos, y además; y esto último puede formar parte de la isla o aparecer en un mapa superpuesto, con lo cual resulta bastante confuso, ya que para colmo de males todo ello está en constante movimiento.
Sí, sé que puede sonar un tanto cursi... pero no por eso menos perfecto. El mundo de Peter Pan está pensado para que todo concuerde en esa atmósfera imaginaria. La verosimilitud cede espacio a la fantasía para construir una metáfora de la infancia y, porqué no, de la mente humana, y abordar temáticas que sobrepasan al cuento infantil con el que se ha identificado la historia a lo largo de los años. La novela de Barrie es perfectamente equiparable a Alicia en el país de las maravillas, claro que con mucha peor trascendencia que este texto de Lewis Carroll. La historia de Alicia ha sido analizada desde distintos ángulos como el inconciente, el delirio, la lingüística, la imaginación, la literatura, etc. Alicia trascendió la vieja película de Disney y hoy cualquiera sabe quién fue su autor. En cambio Peter es conocido en la actualidad como uno de los tantos personajes huérfanos de Disney, imaginado como Robin Hood en su infancia y en su adultez como Robin Williams.
Y hablando de Robin Williams... debo dedicar un párrafo aparte a Hook, la p
elícula que Disney filmó "basándose en la historia de Peter Pan" con este actor como protagonista. No puedo negar que Hook me gustó mucho desde que la vi cuando era aún más chiquita que ahora y que, además, fue el film que me acercó al personaje de Peter Pan [junto con las películas animadas también de Disney] pero, una vez que leí el libro noté qeu Hook no mantiene la esencia del libro. Peter Pan no quiere crecer y no lo hace. Prefiere quedarse solo en Nunca Jamás antes de convertirse en un adulto... y esa es la base de la historia y del personaje.
Para continuar con mi empresa pro-peter [sin connotaciones macristas... Peter lo odiaría] agregaré algunos datos que enriquecen el valor de la obra y su autor.
1-
Barrie, Arthur Conan Doyle y Robert Louis Stevenson fueron amigos desde la Universidad. Los tres asistieron a la Universidad de Edimburgo y también trabajaron en el periódico de la facultad.
2- En los jardines de Kensington, Londres [donde se pierden los niños que van a parar a Nunca Jamás] hay una estatua en honor a Peter Pan realizada en 1912.
3- La versión definitiva de la novela fue registrada en 1911 como Peter Pan y Wendy. Desde 1937, Barrie donó todos los derechos de su historia al Hospital Infantil Great Ormond Street de Londres.
4- En psicología y salud mental se denomina "Síndrome de Peter Pan" al mal que afecta a adultos incapaces de crecer, que camuflan bajo su inmadurez importantes carencias emocionales.
5- La primera aparición del personaje de Peter Pan fue en forma impresa en el año 1902 en un libro llamado "El pajarito blanco", una versión de ficción de la relación entre Barrie y los chicos Llewelyn Davies.
Hace algunos años caducaron los derechos de autor de la obra, por lo que el
hospital de Londres se quedó sin ganancias. Por lo tanto decidieron convocar a un concurso para escribir la segunda parte de Peter Pan y dividir las ganancias por los derechos con el autor que resulte ganador. La ganadora fue la británica Geraldine McCaughrean, conocida escritora de literatura infantil en su país, quién escribió Peter Pan en rojo escarlata, la única secuela autorizada. Esta novela narra el regreso de los niños perdidos a Nunca Jamás y su reencuentro con Peter, quién ha permanecido allí. El texto mantiene la estética del original, aunque la historia es un tanto más superficial que la primera versión y cae en ciertos lugares comunes o escenas muy predecibles que cortan con la creatividad obscena del texto de Barrie. Digamos que la tapa dura de Alfaguara se la hubiese merecido la versión verde de Barrie y no esta roja y marketinera de Geraldine. Aprueba con 4.
Para ir cerrando con este post que se hizo más largo de lo esperado, me resta recomendarles [como si todo lo anterior hubiese sido poco] la lectura de Peter Pan de J. M. Barrie. Si hay alguien que la leyó [todavía no conozco a nadie] le pido que me lo haga saber y comente... y sino, espero cualquier tipo de acotación al respecto [eviten recomendarme terapias y psicólogos, ya tomé medidas al respecto].
Salute... [me voy para no empeorar]