La humedad asquerosa está por todos lados y encima es viernes. Las hojas en la oficina están todas como arrugadas, blandas, derritiéndose en el agua invisible que se empeña en abrazarlo todo... hasta las pocas neuronas que se acomodan en mi cabeza después del bloqueo mental de ayer [ver post al respecto].
Pienso.
Ideales eran los de antes... esos que llevaban a matar o morir. "
Mueran los salvajes unitarios"... mierda, esos tipos sí que peleaban por lo que querían. Y la literatura era parte de todo, era todo,

era la palabra-cosa, un verdadero acto de habla, la política misma. La generación del 38, las vanguardias, los manifiestos, las rebeliones, indigenismos, regionalismos, poesía patriótica, rosistas, antirosistas, prerosistas, derechas, izquierdas, subversivos, militantes, escondidos, atrevidos, valientes y la mar en coche. Todo estaba en la literatura.
Todo era la literatura.
Las universidades eran cuna de las protestas, hasta en el baño de la perla del once se escribía... y las bandera argentina era defendida por unos y por otros, aunque pensaban declaradamente distinto. Días atrás vi en la tele, como hace mucho que no veía, alguien con la bandera argentina sobre la espalda... era el ex presidiario que salía de la casa de gran hermano. No más palabras señor juez.
Sí, si hay más palabras.
[otra vez renegando al mundo]
Antes de venir a trabajar, miro brevemente los títulos del noticiero local y veo un hombre a una nariz pegado... que habla en representación de los estudiantes de humanidades [sí, chicos... es ese que ustedes están pensando] diciendo no sé que sarta de cosas... mientras otros pasaron por las aulas durante toda esta semana desplegando su lenguaje inacabado, carente de eses finales y plagado de términos vacíos en su boca que llegan hasta el nuevo concepto de "paro dominguero". Reflecciona con las amigas que tengo más cerca... para entrar al centro de estudiantes deben exigir hablar como el presidente del mismo... [que quede claro que no hablo de las personas en sí, sino del clan que conforman]
Posteriormente me entero, por boca de una profesora de una pedagógica, de que exist

e en la facultad una "eterna disputa entre letras e historia". ¿Qué pensarían aquellos hombres que fundaron el club del progreso? Que pensarían intelectuales de todos los tiempos de enfrentamientos tan absurdos [y verdaderamente inexistentes, o al menos para mí en estos cuatro años de cursada] de dos disciplinas que deberían caminar unidas en pos de un país mejor. [bue bue... ya está marian, ya está]
En fin, nosotros, los que en otros tiempos seríamos denominados como "hombres de letras" [mierda, y las mujeres qué?].
Volviendo a la tierra. ¿Qué van a estudiar los chicos dentro de algunos años?
Estamos en año de elecciones y los nominados son... perdón, los candidatos son: el presidente actual, que en realidad le ahce propaganda a su esposa y ciertamente no sabemos cual de los dos va a postularse. el gobernador de Neuquén que se gastó millón dolar para hacer su campaña en el verano, metiendo su foto hasta en el inodoro del baño químico de la playa popular y que con la muerte de Fuentealba se le fue todo al carajo... y pará de contar...
No hay candidatos, no hay partidos políticos fuertes, no hay posturas ideológicas definidas, no hay tendencias literarias más que las representativas de pequeños grupos facultativos que entre mate y mate planean utopías, no hay más expresiones libres, concretas e independientes de publicidades o socios capitalistas que los blogs que circulan a la deriva... y encima algunos plantean imponerles una ley que tiene como base puntos tales como: "No escribas en el blog lo que no te atreves a decir personalmente".... Andá a la mierda, qué otra cosa tienen de buena los blogs sino la libertad de escribir lo que uno quiere sin necesidad de mirar a la otra persona a la cara, qué mejor que poder elegir lo que uno quiere escribir y leer.
No sé cómo nos recordarán, no sé que importancia tendremos, no sé en qué movimiento literario entraremos... ni siquiera se deja nombrar esta década vacía... los años cero? No entiendo demasiado de política ni me interesa saber mucho más de lo que sé... simplemente es lo que llegó a mi cabeza en este viernes húmedo que se empeña en ensortijarme el pelo y achichararme las neuronas.
En fin... otra vez siento que me estoy poniendo vieja antes de llegar a los 23 [qué manera de repetir este número en el blog che]
He dicho.-
Aclaración/nota de color: Las fotos corresponden a la bandera argentina que fue utilizada en la campaña al desierto y las insignias federales que efectivamente decían mueran los salvajes unitarios y muchas cosas más. Ambas fueron tomadas por mí en el museo histórico nacional que visité en mi ya comentado viaje a la capital del país.